Pumpkin Jack, un plataformas con sabor a nostalgia.

¿Qué pasaría si Medievil y Crash Bandicoot tuvieran un bebé? Probablemente su retoño se parecería mucho a este, Pumpkin Jack. Un indie que mira a los clásicos en busca de inspiración para mejorar.

Un espántapajaros, un cuervo y una lechuza.

El mundo ha sido maldito por el Diablo. Aterrorizados por los monstruos que asolan la superficie, los humanos recurren al Hechicero para que les salve de la devastación. Pero los del inframundo aún tienen un as bajo la manga: Jack.

Si no conocéis el origen de Halloween (o no habéis visto Destripando la Historia) Jack, o Jack O-Lantern, es la típica calabaza del 31 de octubre. Esa misma que hemos visto en multitud de películas de terror estadounidenses cobrar vida o servir de arma arrojadiza. Esta vez, Jack tendrá cuerpo propio y su misión -y por tanto la nuestra- será detener al Campeón de los humanos para que la maldición se mantenga.

A lo largo de 6 mundos diferentes, tendremos que enfrentarnos a monstruos y humanos y superar varias pruebas para descubrir cómo derrotar al Hechicero. Todo el rato iremos acompañados de un cuervo parlanchín y miedoso, que nos servirá las veces de arma de ataque lejano; y de una lechuza que nos irá indicando el camino y servirá de punto de guardado junto a calderos con un brebaje verde que no recomendamos para nada probar.

Como la mayoría de los plataformas más clásicos, la historia es lo de menos. No esperéis una narración con profundidad, ni un protagonista con desarrollo y capas, porque no lo hay. El juego es breve, y su tiempo no da para hacer grandes giros rocambolescos en la historia. Pero en lo que destaca Pumpkin Jack es en su maravilloso sentido del humor. ¿Qué la historia es corta? Pues la contamos con humor y sarcasmo.

Pumpkin Jack está repleto de comentarios sarcásticos de sus protagonistas, que se permiten desde romper la cuarta pared hasta hacer guiños a los propios videojuegos y a las mecánicas más manidas como las misiones secundarias para avanzar. El juego se sirve de chascarrillos constantes y divertidos para hacer de una historia sencilla algo más y atrapar al jugador, haciéndole desear que aparezcan los cuadros de diálogo con los apuntes de Jack, el cuervo o la lechuza.

Y despreocupaos, el juego está completamente traducido al castellano, no vais a necesitar otro idioma para enteraros de las bromas.

Mezcla de mecánicas para evitar la monotonía.

Pumpkin Jack es un juego de plataformas en 3D. Un juego que rememora los clásicos como los Crash Bandicoot o los Banjo Kazooie. Coge una mecánica clásica como los saltos y la mejora hasta el máximo posible. Con una cámara fluida y un manejo del personaje perfecto, saltar con Jack es una delicia. Es prácticamente imposible errar el salto, calcular los dobles saltos prácticamente sale solo y caer al vacío por error es casi improbable. En este aspecto poco, o nada, hay que recriminarle a Pumpkin Jack. Las plataformas y los saltos están medidos tan al detalle, que parece hasta enfermizo lo bien calculado que está todo. Es prácticamente indescriptible como de bien implementada está una mecánica que tanto tenemos asimiliada.

Pero Pumpkin Jack nose queda en un simple plataformas sin más. A lo largo de la aventura, tendremos que enfrentarnos a mecánicas que se alejan de los saltos típicos de este género y que dotan al título de un aire fresco. Para romper la monotonía de los títulos de plataformas y acción, este indie nos planta en carreras de karts, montañas rusas descontroladas o barcos fantasmas que no paran de cambiar y desaparecer. Mecánicas a las que también estamos más que acostumbrados, pero que hacen que Pumpkin Jack brille en su género como algo más.

Y para rematar, una de puzles. Durante los niveles habrá zonas a las que no podamos acceder con nuestro cuerpo completo. Sin remordimientos, Jack se quitará su cabeza de calabaza para solucionar los puzles. Un rompecabezas literalmente. Desde juegos de memoria, parejas o puntería, esta parte de los niveles puede ser la que menos convence por su sencillez y por cómo está implementada. En muchas ocasiones rompe el ritmo de los niveles y dan la sensación de estar metidos con calzador. Pero son momentos perdonables, duran muy poco y solo hay dos por nivel, cosas peores hemos tenido que hacer.

minijuego de la montaña rusa

Un diseño de lujo.

Estamos acostumbrados a ver foto-realismos que quitan el hipo -en Proyect Mara ya ni distinguimos la gota real de la falsa- por eso de vez en cuando es refrescante un juego que apueste por lo caricaturesco.

El aspecto gráfico de Pumpkin Jack, como sus mecánicas, está cuidado hasta el mínimo detalle. Nos encontramos en un mundo que, aunque asediado por monstruos y una maldición, está lleno de color y de una luz tenue que nos recuerda que estamos ante el fin del mundo. Aunque la estructura de los niveles es muy similar y hasta me atrevería a decir que su diseño lineal es el mismo, a la hora de ambientarlos cada uno cuenta con sus detalles propios que los hacen únicos. La esencia que envuelve a cada nivel está diseñada en exclusiva para ese mundo, desde un cementerio, un pantano propio de Nueva Orleans o un lago helado.

Para los más coleccionistas, el juego también cuenta con distintos disfraces para Jack que iremos desbloqueando a medida que recolectemos unas calaveras de cuervo. ¿Estamos ante un juego de Halloween no? Los 10 disfraces desbloqueables hacen referencia a atuendos de otros juegos clásicos como los samuráis o los esqueletos. No os contamos más porque tampoco queremos destaparos todo el juego.

Enfrentamiento con enemigos en uno de los niveles de Pumpkin Jack

Sencillo y corto, perfecto para una tarde.

Este indie, aunque pueda parecer que tiene un gran equipo detrás, ha sido desarrollado en su mayoría por una única persona: Nicolas Meyssonnier. Lo que hace aun más increíble toda esta historia es que no solo es el primer juego que desarrolla, sino que es completamente autodidacta tanto en modelado 3D como en desarrollo con Unreal Engine. Que se preparé Ideo Kojima que la juventud viene pisando fuerte.

La esencia de Pumpkin Jack es ser un juego sencillo, sin querer abarcar más de lo que puede. Una historia fácil de seguir y de desarrollar, niveles bien estructurados, no muy complejos, mecánicas bien establecidas y desarrolladas y sobre todo, ser un título entretenido. Una sencillez que le beneficia en el aspecto técnico, narrativo y gráfico, pero que puede quedarse corto para los jugadores más hardcore.

Pumpkin Jack es un juego sencillo, quizás demasiado. No tiene niveles de dificultad y parece que en todo momento estás jugando en un punto medio entre intermedio y principiante. Los combates con enemigos no conllevan casi ninguna dificultad, y los jefes finales de cada nivel se basan en la misma estructura de esquivar hasta que tienes que o saltar o lanzarles algo para poder atacar, en un esquema de tres golpes claves antes de caer derrotados, Las mecánicas de carreras no conllevan mayor dificultad que saltar obstáculos de vez en cuando o eliminar otros lanzando a nuestro amigo cuervo. Los puzles, como ya he mencionado, se solucionan en cuestión de 5 minutos máximo y la única batalla que puede entrañar mayor dificultad es la final.

Esta sencillez convierte a Pumpkin Jack en el juego perfecto para introducir a los más nuevos en las mecánicas de plataformas, aventuras y puzles; pero también para los más veteranos que busquen una experiencia de una tarde sin mayor complicación ni exigencia.

Un juego para novatos y nostálgicos.

Terminar Pumpkin Jack no os llevará más de 3 horas, unas 5 si nos ponemos completistas y queremos todos los trajes. Es un juego pensado para pasar una buen experiencia corta. Llegar, sentarte y completarlo. Perfecto para una tarde tranquila o para introducir a los novatos en las cámaras, los saltos imposibles, y los combates cuerpo a cuerpo.

Un título que gustará tanto a novatos por el nivel de dificultad progresiva q, pero también para los más nostálgicos que buscan títulos que les recuerden a los que jugaban antaño.

Jefe final de nivel en Pumpkin Jack

Tenéis Pumpkin Jack disponible en la Eshop de Nintendo, en Steam, Epic Store, GOG y Xbox One.

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Hugo

El tío de las listas, el de las ofertas, y el obseso de Marvel. Llegará un día en que me decida por una consola, hasta entonces: no